La principal función de las baterías de una moto es poner en marcha el vehículo. Este accesorio viene a ser un acumulador de energía y las hay de dos tipos, las que funcionan con ácido y las eléctricas. En ambos casos, es gracias a ellas por lo que podemos disfrutar de nuestros recorridos en las pistas, los circuitos o dentro de la ciudad.

Las baterías con ácido elaboran una reacción química producida por dos placas y el llamado electrolito (formado por agua y ácido sulfúrico). Para este tipo de baterias moto es necesario comprobar el estado de los bornes, siempre eliminando los sedimentos resultantes de la evaporación del ácido. Para prevenir la aparición de sedimentos se recomienda aplicar un poco de vaselina o grasa a los bornes y a los conectores eléctricos. Además, se debe comprobar continuamente la cantidad de electrolito añadiendo agua destilada si los vasos se encuentran reducidos.

Por el contrario, las baterías eléctricas para motos se recargan como un teléfono movil. Y es el tiempo de demora en recarga su único inconveniente. Son muy recomendables para viajes cortos o recorridos en la ciudad. Sólo necesitará sobrecargar la motocicleta al final del día.

Existen algunas recomendaciones que debe seguir al manipular estos accesorios:

– Recuerde que jamás debe extraer los precintos de seguridad de la batería. El ácido que contiene es bastante peligroso. Puede causarle quemaduras, por tanto, evite el contacto con su ropa o piel.
– Mantenga siempre ventilada la batería.
– Si necesita un arreglo, llévela a su concesionario para que se encargue de manipularlo o recargarlo.
– Si su batería ya no le sirve, debe dejarla en algún sitio autorizado para su reciclaje. Estos accesorios pueden ser muy peligrosos y altamente contaminantes.
– Si no va a utilizar la motocicleta por más de un mes, lo mejor es mantener la batería cargada, de lo contrario, puede provocarle un daño irreparable a su motocicleta.